Queridos M, A y N,
Hoy quiero hablarles de algo que es fundamental para vivir una vida plena y feliz: el amor propio. A lo largo de sus vidas, conocerán a muchas personas que los querrán, los admirarán y los apoyarán, pero la verdadera felicidad no depende de los demás. Debe venir de ustedes mismos. El amor propio es la base para construir una vida llena de significado, confianza y paz interior.
El amor propio es aceptarse y valorarse tal como son, con sus virtudes y sus defectos. Es tratarse con respeto, compasión y amabilidad, incluso en los momentos difíciles. No significa ser perfectos, sino reconocer que son seres únicos y valiosos, merecedores de amor y respeto.
Es fácil caer en la trampa de pensar que necesitan la aprobación, el cariño o la atención de los demás para ser felices. Pero la verdad es que, si no se aman a sí mismos primero, ningún elogio o muestra de afecto externo les dará la felicidad duradera que buscan.
Recuerden que la felicidad es una decisión interna, no algo que los demás puedan darles o quitarles.
Pasar tiempo solos no tiene que ser algo negativo. Al contrario, es una oportunidad para conocerse mejor, conectar con sus pensamientos y disfrutar de sus propios intereses. Ya sea leyendo un libro, practicando su deporte favorito o simplemente reflexionando, disfruten de esos momentos de soledad.
Cuando aprenden a estar bien consigo mismos, se vuelven más independientes y seguros.
El amor propio también se demuestra a través de las acciones. Alimenten su cuerpo con comida saludable, hagan ejercicio, descansen lo suficiente y dediquen tiempo a actividades que los hagan sentir bien. Cuiden su mente leyendo, aprendiendo cosas nuevas y practicando la gratitud.
Recuerden que su cuerpo y su mente son su hogar, y merecen ser tratados con amor y respeto.
Una parte importante del amor propio es saber decir «no» cuando algo no les hace bien. No tengan miedo de poner límites en sus relaciones, ya sea con amigos, familiares o parejas. Si alguien los hace sentir mal o no los respeta, es importante alejarse y proteger su bienestar emocional.
Aprendan a reconocer y celebrar sus propios logros, por más pequeños que sean. No necesitan que los demás les digan que hicieron algo bien para sentirse orgullosos de sí mismos. Cada paso que dan, cada meta que alcanzan, es motivo de celebración.
Cada persona tiene su propio camino, sus propias fortalezas y debilidades. Compararse con los demás solo les robará la paz y la alegría. Enfóquense en ser la mejor versión de ustedes mismos, no en imitar a alguien más.
Queridos míos, el amor propio es el regalo más importante que pueden darse a sí mismos. Es la base para construir una vida feliz, plena y significativa. No dependan de los demás para sentirse bien; la verdadera felicidad está dentro de ustedes.
Recuerden que yo siempre estaré aquí para apoyarlos y recordarles lo valiosos que son.
Los amo,
Papá
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