Los artículos anteriores presentaron el núcleo de CENIT y sus APUs. Este trata de la pieza más distintiva del modelo operativo: el equipo que hace el trabajo.
La reacción habitual
Cuando aparece una necesidad nueva, la respuesta más frecuente en la administración pública sigue una secuencia conocida: se crea una oficina, se nombra un jefe, se contrata estructura y se vuelve permanente. La necesidad puede ser temporal; la estructura puede quedarse décadas.
Qué es un Ayllu
Un Ayllu es un equipo pequeño, multidisciplinario y responsable de entregar un resultado concreto. No es una oficina ni una dirección. Es un equipo con una misión que se puede verificar.
La composición depende del problema
Un Ayllu puede reunir perfiles de producto, arquitectura, ingeniería, experiencia de usuario, datos, seguridad, procesos, legal y regulatorio, gestión de proyectos y especialistas del sector. Ningún Ayllu lleva todos estos perfiles: se arma con los que el problema exige.
El Ayllu trabaja junto al sector
Un ejemplo conceptual muestra el flujo. El sector, por ejemplo Salud, define la necesidad sanitaria. El APU correspondiente la prioriza dentro de su frente. El Ayllu la ejecuta con especialistas del propio sector, junto con perfiles de tecnología, datos, seguridad y procesos. El ejemplo ilustra el flujo de trabajo; no describe un acuerdo vigente con ninguna entidad.
Esta combinación es importante. El conocimiento de la materia lo aporta el sector; la capacidad técnica transversal, CENIT. Ninguno de los dos puede hacerlo solo.
El objetivo debe ser observable
Un Ayllu no se mide por intenciones. La diferencia se ve en cómo se formula su misión:
| No | Sí |
|---|---|
| Mejorar la interoperabilidad de salud | Permitir que un conjunto definido de datos sea consultado entre sistemas autorizados, bajo un estándar común y con trazabilidad |
La diferencia no es de redacción. Es la diferencia entre poder verificar el avance y no poder hacerlo.
Un Ayllu tiene principio y final
El ciclo de vida de un Ayllu tiene cinco etapas:
- Crear.
- Entregar.
- Medir.
- Escalar o ajustar.
- Cerrar o reconfigurar.
Un cambio de criterio
En la administración pública tradicional, que una unidad desaparezca suele interpretarse como un fracaso o una pérdida. En este modelo es lo contrario: cerrar un Ayllu que completó su misión es un éxito. El Ayllu no existe porque una metodología esté de moda. Existe para reducir capas y acelerar resultados. Cuando el resultado está entregado y medido, el equipo se reconfigura hacia el siguiente problema.
La objeción obvia: el marco legal del Estado no permite equipos tan flexibles
Es una preocupación válida. Las reglas de personal, presupuesto y organización del sector público están pensadas para estructuras estables, no para equipos que se crean y se cierran.
Por eso el régimen de CENIT, su ley propia y su régimen laboral competitivo, discutidos en artículos anteriores, deben diseñarse para permitir esta forma de trabajo. Los Ayllus no son unidades orgánicas nuevas: son asignaciones de personal ya contratado a problemas concretos. Lo que se necesita es flexibilidad para asignar, no para crear plazas cada vez.
Qué cambia para el ciudadano
Para el ciudadano, significa que un problema concreto, como un trámite que no funciona o dos sistemas que no se hablan, tiene un equipo dedicado a resolverlo, con un plazo y un resultado verificable.
Hacia 2050
Las necesidades digitales del Estado en 2050 serán distintas de las actuales. Una institución capaz de formar equipos para cada problema y disolverlos al resolverlo puede adaptarse durante décadas sin acumular estructura inútil.
Conclusión
Un problema temporal no debería crear una burocracia permanente.
Fuentes
- Este artículo desarrolla un modelo operativo conceptual de Letras de Cambio. Los ejemplos son ilustrativos y no describen acuerdos vigentes.