Estado

Reformar el Estado no es cambiar nombres de ministerios, fusionar oficinas ni recortar organigramas. Es lograr que el Gobierno funcione como un sistema: con un centro que coordine y haga seguimiento, y con personas que entran, avanzan y se quedan por mérito.

En esta sección explico cómo reestructuraría la PCM para que sea el tablero de control del Gobierno y no un depósito de organismos, y cómo cambiaría la forma en que el Estado contrata, evalúa y retiene a su gente.

Empieza aquí:
1. Reestructurar el Estado no es cambiar nombres, fusionar oficinas ni reducir organigramas
2. La PCM debería ser el tablero de control del Gobierno
3. No existe un Estado de primer nivel con una política de personal de tercer nivel