Los artículos anteriores de esta serie explicaron por qué el Estado peruano necesita una capacidad técnica permanente para su arquitectura digital y por qué esa capacidad no debería ser un ministerio. La pregunta siguiente es qué haría exactamente. Mi respuesta es que CENIT tendría tres funciones, y que solo sirven si van juntas.
Tres funciones, una sola institución
| Función | Qué significa |
|---|---|
| Ejecutar | Poner en operación capacidades comunes |
| Coordinar | Ordenar lo que cruza a varias entidades |
| Establecer estándares | Definir las reglas técnicas comunes |
Primera función: ejecutar
Ejecutar es tener capacidad de poner cosas en marcha: capacidades comunes de uso transversal, infraestructura digital estratégica, servicios que otras entidades usan y programas nacionales digitales.
Ejecutar no significa desarrollar internamente cada sistema del Estado. Significa responder por que las capacidades comunes existan y funcionen, se construyan con equipos propios, con proveedores o con equipos mixtos.
Segunda función: coordinar
Hay problemas que ninguna entidad puede resolver sola: proyectos intersectoriales, dependencias entre entidades, arquitectura compartida, migraciones y conectividad. Cuando un trámite necesita datos de tres instituciones, alguien tiene que ordenar cómo se conectan, en qué secuencia y con qué reglas.
Coordinar no significa gobernar el sector. La decisión sustantiva sigue siendo del rector de cada política.
Tercera función: establecer estándares
La tercera función es definir las reglas técnicas comunes en siete ámbitos: identidad, interoperabilidad, datos, APIs, seguridad, arquitectura y observabilidad, es decir, la capacidad de monitorear cómo funcionan los sistemas.
Aquí conviene marcar el límite. CENIT fijaría los estándares técnicos y los componentes transversales. El significado funcional de la información y los criterios sustantivos de cada política seguirían siendo del sector rector. CENIT define cómo se intercambia un dato de salud; el MINSA define qué significa ese dato y para qué se usa.
Sin capacidad de verificación, el estándar queda en papel
Una regla técnica que nadie puede comprobar no cambia la operación del Estado. Por eso la propuesta contempla capacidad técnica de supervisión y exigibilidad, dentro de las competencias que la ley le otorgue: revisión de arquitectura, verificación de cumplimiento y condiciones técnicas comprobables antes de poner un sistema en producción.
Es la diferencia entre publicar una norma y lograr que se cumpla. Un estándar de interoperabilidad que un proyecto puede ignorar sin consecuencia es, en la práctica, una sugerencia.
Qué queda pendiente de diseño legal
Conviene ser preciso sobre el alcance de esta propuesta. No define competencias sancionadoras. Cualquier facultad vinculante de CENIT sería parte de la ley que habría que discutir y aprobar, con sus límites y garantías. Lo que aquí sostengo es más simple: una institución transversal necesita instrumentos reales, no solo documentos. El próximo artículo de esta serie desarrolla por qué CENIT necesitaría una ley propia.
Las tres funciones solo sirven juntas
Cada función aislada falla de una manera reconocible:
- Estándares sin ejecución: reglas que nadie implementa.
- Ejecución sin estándares: cada solución con su propia lógica.
- Coordinación sin autoridad técnica: una agenda de reuniones.
El Estado peruano ha tenido, en distintos momentos, piezas de las tres. Lo que no ha tenido de forma sostenida es una sola institución que las combine.
La objeción obvia: demasiadas funciones para una sola entidad
Es razonable preguntarse si una institución que ejecuta, coordina y norma no acumula demasiado. Existe el riesgo de que sea juez y parte: que fije estándares a la medida de lo que ella misma construye.
La respuesta está en el diseño interno y en los controles externos. Las tres funciones pueden separarse en áreas distintas, los estándares pueden someterse a consulta y revisión pública, y la institución debe rendir cuentas ante la PCM, el control gubernamental y la ciudadanía. La alternativa, repartir las tres funciones en entidades distintas, es precisamente el arreglo que hoy produce reglas que nadie implementa y proyectos que nadie coordina.
Qué cambia para el ciudadano
Para el ciudadano, significa que las reglas comunes del Estado digital dejan de ser un documento y pasan a ser algo que se cumple: la misma forma de identificarse, datos que viajan entre entidades y servicios que no se cortan en la frontera de una oficina.
Hacia 2050
Los Estados que hoy son referencia en gobierno digital no llegaron allí solo con buenas normas. Combinaron reglas, capacidad de ejecución y autoridad técnica durante muchos años. CENIT es la propuesta de Letras de Cambio para que el Perú tenga esa combinación de forma permanente.
Conclusión
Normar sin ejecutar produce documentos. Ejecutar sin estándares produce fragmentación. Coordinar sin autoridad produce reuniones.
Fuentes
- Este artículo desarrolla una propuesta institucional de Letras de Cambio. No cita cifras ni normas específicas.