Los artículos anteriores de esta serie propusieron que el Estado conserve dentro un núcleo de capacidades técnicas: arquitectura, datos, seguridad, estándares y supervisión. Esa propuesta tiene una condición práctica: alguien tiene que hacer ese trabajo, y ese alguien tiene alternativas.
Los perfiles que CENIT necesitaría
CENIT necesitaría especialistas en nube, ciberseguridad, ingeniería de datos, arquitectura empresarial, inteligencia artificial, gestión de producto y de programas, experiencia de usuario, redes, contratación técnica, gestión de contratos y confiabilidad de operación. No son perfiles administrativos: son especialistas escasos en cualquier mercado.
La lista es ilustrativa. No define cuántos especialistas ni en qué proporción contrataría CENIT.
El Estado no compite contra otras oficinas públicas
El Estado compite por los mismos profesionales que buscan bancos, empresas de telecomunicaciones, consultoras, fintech, grandes empresas tecnológicas y organizaciones internacionales. Si las condiciones de contratación no son competitivas, aumenta el riesgo de no atraer ni retener los perfiles requeridos y de depender más de capacidad externa, que es exactamente el problema que el artículo sobre tercerización describió.
Mi propuesta: un régimen laboral competitivo dentro de CENIT
Propongo que CENIT pueda contratar bajo un régimen laboral competitivo, capaz de sostener remuneraciones de mercado para perfiles técnicos escasos.
Hay cosas que todavía no están definidas, y lo digo. El régimen laboral concreto y su articulación con la rectoría de SERVIR sobre el servicio civil son parte del diseño legal pendiente. El Perú ya tiene experiencias de regímenes diferenciados en entidades técnicas; la ley de CENIT tendría que definir cuál corresponde y con qué límites.
Qué no significa esta propuesta
Un régimen competitivo sin reglas se convierte en privilegio. Por eso digo primero lo que no es:
- No son salarios sin techo ni sin escalas.
- No es ausencia de control.
- No es contratación discrecional ni por vínculo personal.
Con reglas, es una herramienta de gestión.
Las reglas que deberían acompañarlo
- Bandas salariales definidas y públicas.
- Criterios de perfil y nivel establecidos previamente.
- Concurso para el ingreso.
- Evaluación de desempeño con consecuencias.
- Transparencia de planilla y de los procesos de selección.
- Régimen estricto de conflictos de interés.
- Incompatibilidades y rendición de cuentas sobre resultados.
Profesionales peruanos en el exterior
Hay peruanos trabajando en arquitectura, seguridad, datos y producto en empresas e instituciones de otros países. Un proyecto institucional serio, con condiciones razonables, puede resultarles atractivo. Es una oportunidad, no un requisito: el concurso debería ser abierto y ganar el mejor candidato, viva donde viva.
Pagar bien y exigir mucho son parte del mismo acuerdo
Una remuneración competitiva puede coexistir con estándares altos de productividad, metas verificables y evaluación permanente. Lo que no funciona es exigir resultados de primer nivel con condiciones que no atraen a quien puede producirlos.
La objeción obvia: se crea una élite dentro del Estado
Es una crítica razonable. Pagar a un especialista de CENIT más que a otros servidores públicos puede generar tensiones y la percepción de una casta privilegiada.
Dos respuestas. Primero, la diferencia no la crea el Estado: ya existe en el mercado, y la pregunta es si el Estado acepta competir por esos perfiles o renuncia a ellos. Segundo, el régimen propuesto viene con más exigencias, no con menos: bandas públicas, concurso, evaluación con consecuencias y transparencia de planilla. Un núcleo pequeño de especialistas bien pagados suele costar menos que la dependencia permanente de consultorías externas para las mismas funciones.
Qué cambia para el ciudadano
Para el ciudadano, significa servicios digitales diseñados y supervisados por personas que saben hacerlo, y un Estado que no depende de cada proveedor para entender sus propios sistemas.
Hacia 2050
La competencia por talento técnico no va a disminuir. Un Estado que no puede contratar especialistas en las próximas décadas quedará relegado a comprar soluciones que no entiende. Crear hoy un régimen competitivo y bien controlado para un núcleo técnico es una inversión en la capacidad del Estado de decidir por sí mismo.
Conclusión
No se construye infraestructura digital de primer nivel si el Estado no puede contratar a quienes saben construirla.
Fuentes
- Este artículo desarrolla una propuesta institucional de Letras de Cambio. El régimen laboral concreto es materia de diseño legal pendiente.