CENIT·PROPUESTA

Los primeros 100 días de CENIT no deberían empezar comprando tecnología

Una institución nueva siente la presión de mostrar resultados rápido, y nada se ve más que una plataforma nueva. Pero comprar antes de diagnosticar es elegir la solución antes de entender el problema. Primero entender; después decidir.

Cuando se crea una institución pública nueva, hay dos maneras de arrancar.

La mala señal: institución nueva, plataforma nueva, compra nueva.

La buena señal: institución nueva, inventario, arquitectura, prioridades.

La primera tienta porque da anuncios rápidos. Pero comprar antes de diagnosticar puede elegir la solución antes de entender el problema, y sumar otro sistema a un Estado que ya tiene demasiados. La segunda se ve menos, pero da criterio para gastar bien.

Qué quiero decir con «100 días»

Los 100 días son un marco de prioridades para arrancar, no una promesa de que todo quede resuelto en un plazo exacto. Un cronograma inicial tiene que mostrar prioridades y dependencias sin prometer una precisión que todavía no existe.

Y recuerdo que CENIT es mi propuesta; hoy no existe. Aquí describo cómo debería empezar si llegara a crearse.

Primera prioridad: conocer el terreno

Lo primero es saber qué hay. El levantamiento debería cubrir sistemas, sistemas críticos, contratos, proveedores, infraestructura, datos, integraciones existentes, riesgos e incidentes, talento, proyectos en curso y duplicidades.

No es un inventario completo de todo el Estado en tres meses. Es un mapa suficiente de lo crítico para tomar las primeras decisiones con información.

Dos listas desde el primer mes

Mejoras rápidas. Cosas visibles y de bajo riesgo que demuestran que la nueva institución sirve para algo concreto. Importan para ganarse la legitimidad y la confianza de las entidades.

Riesgos críticos. Sistemas sin soporte, dependencias de un solo proveedor, datos sin respaldo, servicios esenciales sin plan de contingencia.

Los riesgos críticos deberían pesar más en las prioridades del primer año. Una mejora vistosa no compensa un servicio esencial que colapsa por falta de respaldo.

Primer producto técnico: una arquitectura de línea base

Lo primero que debería entregar CENIT es una arquitectura de línea base: el mapa de cómo funciona hoy el Estado digital, qué se conecta con qué, dónde están los cuellos de botella y qué se repite.

Sobre ese mapa se definen los primeros principios y estándares. Mi recomendación es empezar con pocos estándares, claros y exigibles, y ampliar el marco de a pocos. Un catálogo de cien estándares el primer año es la garantía de que no se va a cumplir ninguno.

Qué hacer con lo que ya está en marcha

Hay proyectos tecnológicos en curso en todo el Estado. Revisar los nuevos que puedan crear incompatibilidades a futuro es parte del trabajo inicial.

Si se llegara a discutir una pausa temporal de ciertas inversiones, tendría que ser una herramienta prevista por la ley y usada con criterio. Nunca un poder que la institución se atribuya sola.

Y nada de migrar todo de inmediato. La continuidad de los servicios pesa más que el apuro. Un servicio que funciona con tecnología vieja es mejor que un servicio cortado por una migración apresurada.

La objeción obvia: una institución que dedica meses a diagnosticar parece que no hace nada

Ese riesgo político es real. Para eso están las mejoras rápidas: resultados concretos y de bajo riesgo que muestran utilidad mientras se arma el diagnóstico.

La otra objeción es que el diagnóstico se eternice. Por eso hablo de un mapa suficiente de lo crítico, no de un inventario perfecto de todo.

Qué cambia para el ciudadano

Una reforma digital que no empieza gastando en plataformas que después nadie usa. Servicios esenciales protegidos desde el primer año. Y una institución que decide con información, no con anuncios.

Hacia 2050

Las reformas institucionales se juegan en sus primeros meses. Ahí se define si una institución nueva será una más o una que cambia cómo funciona el Estado. Quiero un Perú con instituciones técnicas que empiecen diagnosticando, prioricen el riesgo y construyan sobre lo que ya existe.

Conclusión

Antes de modernizar el Estado digital, CENIT tiene que saber exactamente qué Estado digital recibió.

Fuentes

  1. Propuesta de Letras de Cambio sobre la implementación inicial de CENIT. CENIT es una propuesta editorial de Letras de Cambio; no es una entidad existente.