Principios Editoriales

Letras de Cambio existe para responder tres preguntas sobre el Perú: qué no está funcionando, por qué no está funcionando, y cómo podría rediseñarse para que funcione.

Eso impone una disciplina. Estos son los principios que gobiernan lo que se publica aquí, y con los que el lector puede exigirnos cuentas.


1. No criticar sin proponer.

Señalar lo que está roto es la parte fácil, y el Perú ya tiene suficiente de eso. Cada crítica publicada aquí llega acompañada de una alternativa concreta. Si no tenemos una propuesta, no publicamos la crítica.

2. No proponer sin explicar cómo se ejecuta.

Una propuesta que no dice quién la ejecuta, con qué recursos, bajo qué norma y en qué plazo no es una propuesta: es un deseo. El país está lleno de buenas intenciones que nunca sobrevivieron al primer contacto con la administración pública.

3. No afirmar sin poder mostrar la evidencia.

Toda cifra, comparación internacional o afirmación sobre el estado de una institución se respalda con una fuente verificable. Cuando un dato no se puede contrastar, se dice que no se puede contrastar.

4. Separar hechos, análisis y opinión.

El lector debe poder distinguir en todo momento qué es un dato comprobable, qué es nuestra interpretación de ese dato y qué es una posición editorial. Mezclarlos es la forma más común de propaganda.

5. Corregir cuando la evidencia cambia.

Sostener una posición contra la evidencia no es coherencia, es terquedad. Si aparece información que refuta lo publicado, se corrige y se explica qué cambió.

6. Evaluar instituciones y decisiones antes que personas.

El objeto de análisis es el diseño institucional, la decisión tomada y el resultado obtenido. Se examinan competencias y desempeño cuando son pertinentes al cargo; no se caricaturiza ni se descalifica a nadie.

7. Publicar las fuentes relevantes.

Cada artículo cierra con las fuentes que lo sustentan, para que cualquiera pueda rehacer el camino y llegar a sus propias conclusiones.


Política de correcciones

Una publicación que promete corregir cuando la evidencia cambia tiene que decir cómo lo hace.

  • Errores de dato. Se corrigen en el texto y se deja constancia al pie del artículo, con la fecha y qué se corrigió. No se borra el error en silencio.
  • Cambios de posición. Si nueva evidencia nos lleva a sostener algo distinto de lo publicado, no se edita el artículo original: se publica una pieza nueva que explica qué cambió y por qué.
  • Erratas y enlaces rotos. Se corrigen sin nota, porque no alteran el contenido.
  • Contenido sin verificar. Lo que todavía no ha sido contrastado se marca visiblemente como tal antes de publicarse, nunca después.

Si encuentras un error, escríbenos a contacto@letrasdecambio.com. Indica el artículo y, en lo posible, la fuente que lo contradice. Las correcciones fundadas se aplican, se acrediten o no públicamente a quien las envió.