ESTADO·PROPUESTA

Un puesto público debería ganarse en una plataforma transparente, no por recomendación

El Perú ya tiene concursos públicos y un portal nacional de convocatorias. Lo que no tiene es un proceso común que deje evidencia verificable de cada decisión. El mérito necesita algo más que buenas reglas: necesita procesos que dejen rastro.

La sospecha es antigua y está extendida: en el Estado, el puesto lo consigue quien tiene un contacto. Esa percepción daña a los servidores que ingresaron por mérito, desalienta a los buenos candidatos y erosiona la confianza en las instituciones.

Pero la percepción no es toda la verdad, y conviene empezar por ahí.

Lo que ya existe

El acceso al empleo público en el Perú se rige por normas de mérito y transparencia. El país cuenta con Talento Perú, administrado por SERVIR, como portal nacional para registrar y difundir las ofertas laborales y de prácticas del sector público. Afirmar que todos los puestos del Estado se obtienen por recomendación sería falso.

El problema que plantea este artículo es otro: cómo está diseñado el proceso de selección y cuánta evidencia deja.

Un portal común no significa un concurso común

Publicar las vacantes en un portal común no significa que todo el concurso sea común. Según el régimen laboral y el puesto, las entidades pueden seguir usando formatos de postulación distintos, sistemas de postulación propios, cronogramas diferentes, evaluaciones heterogéneas y mecanismos de documentación con niveles muy desiguales de trazabilidad.

Esa diversidad tiene dos consecuencias. Para el postulante, cada entidad es un proceso nuevo que debe aprender desde cero. Para el Estado, es muy difícil comparar procesos entre entidades y detectar dónde el mérito funciona y dónde se debilita. Cuando cada concurso deja un rastro distinto, el control depende de revisar expedientes uno por uno.

Mi propuesta: de Talento Perú a una plataforma end-to-end

Propongo construir, sobre la capa de difusión que ya existe, una plataforma que cubra todo el ciclo del concurso con un mismo estándar: vacante, postulación, validación, evaluación, entrevista, resultados, reclamos y trazabilidad, con un expediente digital por concurso.

El objetivo sería que el postulante pueda gestionar el proceso desde una experiencia común, respetando las reglas del régimen aplicable. Y que el Estado obtenga, por primera vez, información comparable sobre cómo contrata.

Nueve pasos, un solo expediente

  1. Vacante
  2. Perfil
  3. Convocatoria
  4. Postulación
  5. Validación
  6. Evaluación
  7. Entrevista
  8. Resultado
  9. Trazabilidad

La trazabilidad no es una etapa final: es el registro que acompaña a las ocho anteriores. Cada paso deja constancia de qué se decidió, quién lo decidió y sobre qué base.

Ocho condiciones mínimas que deben quedar registradas

Propongo que todo concurso en la plataforma cumpla un estándar mínimo:

  1. Publicación de los criterios de evaluación antes de iniciar el proceso.
  2. Rúbricas que expliquen cómo se asigna cada puntaje.
  3. Puntajes registrados y comunicados al postulante.
  4. Declaración de conflictos de interés de los evaluadores.
  5. Comité evaluador identificado y responsable.
  6. Trazabilidad de cada decisión, con fecha y responsable.
  7. Canal de reclamos con plazos y respuesta registrada.
  8. Protección de los datos personales del postulante.

Ninguna de estas condiciones es radical. Varias ya se exigen en distintas normas. La diferencia es que la plataforma las convierte en requisitos del sistema: un concurso no avanza si el paso anterior no dejó registro.

La plataforma no reemplaza el juicio humano

Una entrevista sigue siendo una evaluación humana. La plataforma no decide quién gana un concurso. Hace dos cosas: estructura el proceso, definiendo en qué momento se decide, con qué criterio y con qué información; y lo documenta, dejando registro de quién decidió, cuándo y sobre qué base. Lo que cambia es que la evaluación humana deja evidencia verificable.

Reglas y tecnología, separadas

SERVIR define las reglas y los estándares funcionales del concurso: perfiles, mérito, criterios y garantías del proceso. CENIT, la institución técnica que propone esta serie, podría proveer la infraestructura tecnológica común: identidad, interoperabilidad, seguridad y trazabilidad. CENIT no reemplaza a SERVIR.

Hay una advertencia importante. Una sola plataforma no integra automáticamente todos los regímenes de empleo público. Integrar distintos regímenes y procesos puede requerir adecuaciones normativas y funcionales que deben analizarse caso por caso. La implementación razonable es gradual: empezar por los concursos del régimen del servicio civil y extender el estándar a otros regímenes a medida que el marco normativo lo permita.

La objeción obvia: quien quiera amañar un concurso encontrará la forma

Es cierto. Ninguna plataforma elimina la mala fe. Una rúbrica puede diseñarse a la medida de un candidato y una entrevista puede puntuarse con sesgo.

Pero hoy esas maniobras son difíciles de detectar porque el proceso deja poco rastro y ese rastro no es comparable. Con criterios publicados antes, puntajes registrados, evaluadores identificados y conflictos declarados, el amaño se vuelve visible y auditable. No se vuelve imposible, pero sí más costoso y más arriesgado para quien lo intenta.

Qué cambia para el ciudadano

Para quien postula, significa un solo proceso comprensible, con reglas conocidas de antemano y la posibilidad de saber por qué obtuvo el puntaje que obtuvo. Para el ciudadano en general, significa servidores que llegaron a su puesto por un proceso que puede verificarse.

Hacia 2050

La confianza en el Estado se construye, entre otras cosas, con la certeza de que sus puestos se ganan por mérito. Una plataforma que genere datos comparables sobre cómo contrata el Estado permitirá, con los años, evaluar qué procesos producen mejores servidores y corregir los que no lo hacen.

Conclusión

El mérito necesita algo más que buenas reglas. Necesita procesos que dejen evidencia. El Perú ya tiene las reglas y el portal; el siguiente paso es que cada concurso deje un registro completo y verificable.

Fuentes

  1. Talento Perú, portal nacional de ofertas laborales y de prácticas del sector público, administrado por SERVIR (gob.pe).
  2. Ley 30057, Ley del Servicio Civil.