Los artículos anteriores presentaron el modelo operativo de CENIT: un núcleo pequeño, APUs y Ayllus. Este artículo se detiene en la pieza que define la responsabilidad: el APU.
El problema típico: todos participan y nadie es dueño
Un proyecto que involucra a varias entidades suele organizarse con comités, mesas técnicas y grupos de trabajo. Cada entidad envía un representante, las reuniones se acumulan y el avance depende de que todos estén de acuerdo. Cuando el proyecto se detiene, no hay una sola persona que responda. La coordinación se multiplica y la responsabilidad se diluye entre todos los participantes.
La pregunta que siempre debe tener respuesta
¿Quién responde por este resultado dentro de CENIT?
Mi propuesta es que cada gran frente tenga un APU responsable y un líder claramente identificado. La coordinación puede involucrar a muchas entidades; la responsabilidad final no puede diluirse entre todas.
El límite: máximo nueve APUs
Nueve no es un resultado científico. Es una decisión de diseño para limitar la fragmentación interna y mantener la responsabilidad concentrada. La lista definitiva de los nueve APUs no se cierra en esta publicación.
Por qué no un APU por ministerio
Si hubiera un APU por cada ministerio, CENIT terminaría replicando dentro de sí el organigrama del Gobierno, con la misma fragmentación que intenta corregir. Copiar el organigrama no arregla el organigrama.
Con frentes amplios, en cambio, un APU puede agrupar sectores, productos o problemas que comparten capacidades digitales, y responder por el conjunto.
Agrupar, no duplicar
Un ejemplo abstracto ayuda a ver la lógica. Si dos o más sectores comparten una misma necesidad transversal, por ejemplo identidad, registros, interoperabilidad o canales de atención, pueden agruparse en un mismo frente sin duplicar infraestructura. El ejemplo explica la lógica de agrupación; no define ningún APU ni constituye una decisión aprobada.
APU no es lo mismo que comité
| APU | Comité |
|---|---|
| Responsable del resultado, del producto o del frente | Espacio de coordinación entre actores |
| Decide prioridades y responde por lo entregado | Alinea, consulta y acuerda |
Un APU puede coordinar comités. No debe convertirse en uno.
De la responsabilidad al resultado
La cadena de rendición de cuentas es corta y verificable:
- El APU fija objetivos.
- Los objetivos se traducen en indicadores.
- Los indicadores se asignan a Ayllus.
- Los Ayllus entregan resultados.
En cada paso hay un responsable identificable.
La objeción obvia: concentrar responsabilidad es concentrar poder
Un APU con capacidad de decidir prioridades tiene poder real, y el poder concentrado puede usarse mal.
Pero la alternativa, repartir la decisión entre veinte comités, no elimina el poder: lo vuelve invisible. Cuando nadie decide, las decisiones las toma quien controla la agenda de las reuniones, sin responder por el resultado. Un APU con objetivos públicos, indicadores medidos por YACHAY y un líder identificable es más fácil de controlar que una mesa técnica.
Qué cambia para el ciudadano
Para el ciudadano, significa que cuando un servicio digital se retrasa, hay alguien que responde por qué. No una lista de entidades participantes, sino un responsable.
Hacia 2050
Los proyectos digitales del Estado seguirán cruzando fronteras entre entidades. Si cada uno se gestiona por comité, la velocidad del Estado será la de su participante más lento. Un modelo de responsabilidad clara es la condición para que el Estado pueda ejecutar proyectos transversales en plazos razonables.
Conclusión
Coordinar puede ser colectivo. Responder por el resultado no.
Fuentes
- Este artículo desarrolla un modelo operativo conceptual de Letras de Cambio. La lista de APUs no está definida.