Antes de explicar la propuesta, una aclaración que no puede faltar. COMPRAS PERÚ es el nombre que le doy a una propuesta. No existe. Y no hay que confundirla con la Central de Compras Públicas – PERÚ COMPRAS, que es una entidad pública vigente.
Tampoco planteo reemplazar al OECE, al SEACE, a PERÚ COMPRAS ni a otras instituciones o sistemas. Planteo una capa integral de trazabilidad por encima de lo que existe. Cómo se integra institucional, jurídica y funcionalmente con lo actual es algo que hay que analizar después, con el cuidado que merece.
El problema: contratos que no se pueden reconstruir
Cuando un órgano de control, un periodista o un ciudadano quiere saber qué pasó con un contrato público, se encuentra con un rompecabezas. La convocatoria está en un sistema, las adendas en otro, los pagos en otro, y la ejecución física en informes que no siempre se publican. Responder algo tan básico como qué se contrató, cuánto se pagó y si se entregó puede tomar semanas.
Esa fragmentación no es neutral. Dificulta el control, favorece la discrecionalidad y hace que las irregularidades se descubran tarde, cuando el daño ya está hecho.
Qué busco
Seis objetivos: trazabilidad de extremo a extremo, menos discrecionalidad, datos estructurados y no solo documentos escaneados, seguimiento de la ejecución de los contratos, señales de riesgo que activen revisión y transparencia operativa.
Trece etapas, un solo expediente digital
Un contrato público pasa por trece etapas que deberían estar en un mismo expediente:
- Necesidad.
- Requerimiento.
- Documentos del procedimiento.
- Consultas y observaciones.
- Ofertas.
- Evaluación.
- Adjudicación.
- Contrato.
- Adendas.
- Entregables.
- Pagos.
- Cierre.
- Registro transversal de cada paso.
Hoy casi toda la atención va a la selección. Pero las adendas, los entregables y los pagos son muchas veces donde se altera el resultado de un contrato bien adjudicado.
Qué deja cada movimiento
Cada movimiento del expediente debería registrar seis campos obligatorios:
| Campo | Qué registra |
|---|---|
| Fecha | Cuándo ocurrió |
| Responsable | Quién lo hizo |
| Versión | Qué versión del documento o dato |
| Cambio | Qué se modificó |
| Aprobación | Quién lo validó |
| Contenido | El documento o dato, en formato consultable |
Sin estos campos, un expediente puede verse completo y ser imposible de auditar.
Ninguna oferta debería poder leerse antes de tiempo
Un principio merece mención aparte: las ofertas tienen que permanecer cerradas hasta que vence el plazo, y la apertura tiene que quedar registrada con hora, responsables y contenido íntegro.
Los sistemas actuales ya tienen mecanismos de presentación y apertura electrónica en algunos procedimientos. Lo que pido es que ese principio sea trazable de principio a fin. Cómo se implementa es una decisión técnica posterior: yo fijo el requisito, no la tecnología.
Un contrato no vive solo
La trazabilidad vale más cuando se conecta con otros planos: presupuesto, pagos, proveedores, sanciones, y ejecución física y entregables.
Conectarlos permite responder algo que hoy cuesta mucho: qué se contrató, con qué recursos, a quién, y si se entregó o ejecutó conforme.
El límite: trazabilidad total no es exhibirlo todo
La información reservada por ley tiene que protegerse. Trazabilidad significa que el Estado y sus órganos de control puedan reconstruir el proceso, no que cualquier dato quede a la vista de todos. Hay que proteger, entre otros, los secretos comerciales de los proveedores, los datos personales y la información sensible de seguridad y defensa.
La regla es simple: se registra todo; se publica todo lo que la ley permite.
Cómo lo implementaría
- Definir el modelo de datos del expediente único: etapas, campos obligatorios e identificadores comunes de contrato, entidad y proveedor.
- Conectar las fuentes que ya existen —sistemas de contratación, presupuesto, pagos y registro de proveedores— por interoperabilidad, sin reemplazarlas.
- Empezar por los contratos de mayor monto y riesgo, como obras e infraestructura.
- Incorporar la ejecución: entregables, avances físicos y conformidades en formato estructurado.
- Publicar datos abiertos de lo que no esté bajo reserva, y dar acceso completo a los órganos de control.
En la arquitectura que propongo, CENIT pondría los estándares de interoperabilidad y datos. CENIT también es una propuesta mía; hoy no existe.
La objeción obvia: «¿otra plataforma más?»
No. No propongo un sistema paralelo de contratación, sino una capa de trazabilidad sobre los sistemas existentes. Su forma institucional tiene que definirse con análisis legal.
Y sí, integrar contratación, presupuesto y pagos es un proyecto grande. Por eso empezaría por un modelo de datos común y por los contratos de mayor riesgo, en lugar de intentar integrarlo todo de golpe.
Qué cambia para el ciudadano
Contratos públicos que se pueden reconstruir de principio a fin. Más capacidad de detectar sobrecostos, adendas injustificadas y entregas incompletas. Y más confianza en que la plata pública se usa para lo que se contrató.
Hacia 2050
Un Estado que invierte en infraestructura, salud y seguridad tiene que poder rendir cuentas de cada sol que contrata. Quiero ver un Perú donde cada contrato deje una huella completa, auditable y, en lo que la ley permita, pública.
Conclusión
Un contrato público debería poder reconstruirse de principio a fin sin tener que salir a buscar documentos dispersos.
Fuentes
- Propuesta de Letras de Cambio. COMPRAS PERÚ es una propuesta editorial y no debe confundirse con la Central de Compras Públicas – PERÚ COMPRAS, entidad pública vigente.