CENIT necesita una ley propia, no depender de la voluntad del Gobierno de turno
Si toda la arquitectura digital del Estado descansa en decisiones administrativas fácilmente reversibles, cada cambio de autoridad puede rehacerla. Propongo que las competencias esenciales y las garantías institucionales de CENIT se establezcan mediante una ley propia, que también fije sus obligaciones de auditoría, transparencia y rendición de cuentas.