En el debate sobre la calidad de la Policía, la duración de la formación suele aparecer como sinónimo de exigencia: más años de escuela, se supone, producen mejores policías. Es una intuición comprensible, pero confunde el tiempo que alguien pasa en un aula con lo que es capaz de hacer en la calle.
El dato
En el Perú, la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional tiene una duración de cinco años, estructurados en diez semestres académicos antes del ingreso pleno al servicio.
La pregunta es si esos cinco años producen mejores policías o si simplemente reproducen un modelo antiguo. La duración, por sí sola, no responde esa pregunta.
Lo que no propongo
Conviene aclararlo antes de avanzar. No propongo bajar el nivel, recortar contenidos esenciales ni entregar facultades policiales a quien no está preparado. Propongo redistribuir el tiempo: menos años previos al servicio y formación permanente durante toda la carrera.
Lo que hacen otras policías
Tres sistemas policiales reconocidos por su profesionalismo ofrecen un contraste útil.
Canadá. En la Real Policía Montada de Canadá (RCMP), el cadete pasa alrededor de 26 semanas de formación en academia y continúa su desarrollo profesional en el terreno, con acompañamiento. El aula es el inicio de la formación, no su totalidad.
Nueva Zelanda. La formación inicial de reclutas se mide en meses, seguida de aprendizaje continuado en el distrito donde el policía presta servicio. El distrito enseña lo que ningún aula puede simular.
Inglaterra y Gales. Los programas modernos de ingreso combinan el empleo efectivo como policía con un itinerario de aprendizaje profesional estructurado y evaluado. El policía aprende mientras sirve, bajo supervisión y con estándares nacionales.
La lección de los tres casos
Los tres sistemas comparten tres rasgos:
- Ingreso al servicio supervisado en meses, no en años de aula previa al primer turno.
- Formación que continúa durante toda la carrera, con recertificación y evaluación periódica.
- Especialización cuando la función la exige, y no como premio ni como trámite de ascenso.
Ninguno de estos sistemas es débil. Ninguno forma a su policía durante cinco años antes de la calle.
Mi propuesta: máximo 12 meses de formación inicial
Propongo un máximo de doce meses de formación inicial para la mayoría de funciones policiales, con rutas más cortas donde corresponda y rutas profesionales especializadas donde la función objetivamente lo exija.
Doce meses es el objetivo máximo antes de entrar al servicio operativo supervisado. No es el final de la formación.
Cuatro etapas, una sola carrera
- Base policial común: ley, uso de la fuerza, derechos, procedimiento y trato ciudadano.
- Preparación funcional inicial: la técnica específica de la función que va a ejercer.
- Servicio operativo supervisado: calle real, con tutor y evaluación documentada.
- Especialización continua: profundización técnica durante el resto de la carrera.
Lo que debe exigirse cada año
La contracara de una formación inicial más corta es una exigencia anual obligatoria para todos:
- Formación anual: horas obligatorias registradas en el legajo.
- Recertificación: uso de la fuerza, tiro y procedimientos críticos.
- Escenarios: práctica de situaciones reales de intervención.
- Actualización legal: cambios normativos y jurisprudencia aplicable.
- Especialidad: educación técnica de la función que ejerce.
Y con consecuencia: quien no cumple no avanza ni conserva funciones críticas.
La objeción obvia: ¿reducir la academia no baja el nivel?
Solo si la formación termina cuando termina la academia. Hoy, en muchos sistemas, la formación se concentra al inicio y luego se diluye durante décadas de servicio. Un policía formado hace quince años puede no haber vuelto a recertificar su uso de la fuerza ni actualizar su conocimiento de la ley.
La propuesta hace lo contrario: la formación se vuelve permanente, con recertificación obligatoria y evaluación durante toda la carrera. El tiempo total de formación a lo largo de una carrera no disminuye; se distribuye donde rinde más.
Qué cambia para el ciudadano
Para el ciudadano, significa policías en la calle antes, y mejor formados durante todo el servicio. Para el policía, significa una formación que acompaña la carrera completa, no un requisito de ingreso que nunca se actualiza.
Hacia 2050
La ley cambia, las tecnologías cambian y las modalidades delictivas cambian cada pocos años. Un modelo que concentra la formación al inicio de la carrera queda obsoleto antes de que el policía llegue a la mitad de su servicio. Un modelo de formación permanente se actualiza con el país.
Conclusión
Menos tiempo encerrado en un aula. Más formación durante toda la carrera. El tiempo no reemplaza a la competencia.
Fuentes
- Policía Nacional del Perú, Escuela de Oficiales: información institucional en gob.pe.
- Royal Canadian Mounted Police (RCMP): Cadet Training Program, Depot Division.
- New Zealand Police: formación de reclutas en el Royal New Zealand Police College.
- College of Policing (Inglaterra y Gales): Policing Education Qualifications Framework.