CENIT·PROPUESTA

PRONATEL no debería vivir separado de la arquitectura digital del Estado

El Estado financia conectividad por un camino y diseña servicios digitales por otro. Hay coordinación, pero está dispersa. Propongo planificar la infraestructura digital junto con los servicios que tiene que hacer posibles.

Primero, qué es PRONATEL hoy. El Programa Nacional de Telecomunicaciones es un programa del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, dependiente del Viceministerio de Comunicaciones. Su Manual de Operaciones vigente lo aprobó la Resolución Ministerial 525-2025-MTC/01.03, en agosto de 2025. Su objetivo declarado es promover el acceso y uso de los servicios públicos de telecomunicaciones esenciales en zonas rurales y de preferente interés social.

Además, desde enero de 2022 PRONATEL opera y mantiene la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica (RDNFO), tras la caducidad de la concesión con Azteca Comunicaciones Perú. Esa operación sigue en 2026, y el MTC todavía no ha definido cómo será la entrega definitiva de la red.

El diagnóstico: oferta y demanda por caminos distintos

En el Estado peruano, la infraestructura de conectividad y los servicios digitales se deciden en circuitos institucionales separados.

De un lado está la oferta: proyectos de conectividad, obras, nodos y enlaces. Del otro, la demanda: servicios públicos digitales, plataformas, trámites y datos.

Hay coordinación, pero repartida entre sectores y niveles de gobierno. Sin una articulación estructural, el riesgo es que oferta y demanda avancen cada una por su lado: redes que llegan a lugares donde el Estado no tiene servicios digitales que ofrecer, y servicios digitales diseñados para lugares donde la red no llega.

Mi propuesta: alinear la infraestructura con la arquitectura del Estado

Propongo tres mecanismos:

  1. Planificación conjunta entre quien define los servicios digitales del Estado y quien despliega la conectividad.
  2. Priorización integrada, que mire al mismo tiempo la brecha territorial, la demanda de servicios públicos, el impacto social, la criticidad, la factibilidad técnica y la sostenibilidad.
  3. Estándares técnicos comunes de conexión para las instituciones del Estado.

Lo digo claro: esta articulación hoy no existe. Es mi propuesta. PRONATEL no forma parte de CENIT, y CENIT no es una institución vigente.

Dos funciones, un mismo plan

CENIT (mi propuesta)PRONATEL (hoy)
Demanda pública, arquitectura y serviciosInfraestructura, conectividad y ejecución
Qué servicios digitales se van a prestar, con qué estándares y qué requisitos de conexiónEstudios, inversiones y gestión de servicios de telecomunicaciones para cerrar brechas, según su Manual de Operaciones y los encargos que se le asignen

La experiencia técnica que PRONATEL ha acumulado es un activo. No propongo reemplazarla, sino conectarla con lo que el Estado necesita.

Un ejemplo: saber qué hay donde llega la red

Si el Estado financia conectividad hacia una zona, debería saber qué hay ahí: escuelas, postas, comisarías, municipios, empresas y hogares.

Ese inventario debería definir la capacidad que se instala, la prioridad del proyecto y el modelo de servicio. Un centro de salud con historia clínica electrónica necesita otra capacidad y otra disponibilidad que un punto de acceso comunitario. Sin información de demanda, aumenta el riesgo de invertir mal.

Lo que todavía no defino: la figura legal

La forma institucional de esta articulación necesita análisis, no eslóganes. Hay varias opciones: fusión, absorción, unidad especializada, programa adscrito u organismo público.

Cada una tiene consecuencias distintas en presupuesto, contratos vigentes, personal y continuidad de proyectos. En el caso de PRONATEL hay además proyectos regionales en ejecución y la operación de la RDNFO, cuya continuidad no puede ponerse en riesgo por un cambio institucional mal diseñado. Esa decisión exige análisis legal y técnico previo, y no la doy por resuelta.

Cómo empezaría, sin esperar una reforma

Hay pasos que se pueden dar desde ya:

  1. Inventario compartido de la demanda pública digital por territorio: qué instituciones del Estado hay en cada zona y qué servicios digitales prestan o deberían prestar.
  2. Criterios de priorización públicos, que combinen brecha de conectividad y demanda de servicios.
  3. Requisitos de conexión por tipo de institución: capacidad, disponibilidad y redundancia mínimas para escuelas, postas, comisarías y municipalidades.
  4. Seguimiento conjunto: medir no solo cuántas instituciones se conectaron, sino cuántas usan de verdad servicios digitales gracias a esa conexión.

La objeción obvia: PRONATEL ya coordina con otros sectores

Es cierto que hay coordinación. Pero hoy depende de voluntades y de acuerdos caso por caso. Lo que busco es que sea un mecanismo estable de planificación.

La otra objeción es que una reorganización podría afectar la operación de la RDNFO o de los proyectos regionales. Es un riesgo real. Por eso separo la articulación funcional, que puede empezar ya, de la decisión sobre la figura institucional, que necesita análisis.

Qué cambia para el ciudadano

Redes que llegan donde el Estado tiene que prestar servicios. Escuelas, postas y comisarías conectadas con la capacidad que realmente necesitan. Y menos inversión en conectividad que no se convierte en servicios útiles.

Hacia 2050

La conectividad no es un fin en sí mismo. Es la base de los servicios que presta el Estado. Quiero ver un Perú que planifique su infraestructura digital pública en función de esos servicios, con un inventario claro de demanda, prioridades transparentes y una relación estable entre quien construye las redes y quien las usa.

Conclusión

La infraestructura digital no debería planificarse separada de los servicios que tiene que hacer posibles. Conectar un territorio sin saber para qué es tan ineficiente como diseñar servicios digitales sin saber si va a llegar la red.

Fuentes

  1. Resolución Ministerial 525-2025-MTC/01.03, que aprueba el Manual de Operaciones de PRONATEL.
  2. MTC y PRONATEL, información oficial sobre la operación y mantenimiento de la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica desde enero de 2022.